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| Alberto Molina Bry y YUNQUE |
lunes, 31 de agosto de 2015
La poesía en Tucumán, 1972
miércoles, 18 de febrero de 2015
Las Dos Nadas, poema de Ricardo R. CASTERAN
equilibrio inestable de partículas,
éramos nada, ni siquiera sombras,
antes del gesto que nos concebía.
Y a nada individual pueden llevarnos
los manantiales turbios de la vida:
con ojos mortales, por un tiempo,
vemos el sol, la frágil luz del día,
y hallan los pies la tierra que, muy pronto,
vendrá a cegar nuestras expectativas.
Un poco de conciencia entre dos nadas:
tal lo que encierra la sabiduría.
La nada nos precede y nos retira
del duro hacer, de la perpleja vía
del existir, de los insomnes ojos,
del estupor de tantas agonías.
Por la nada bregamos lo que somos,
vueltos en cuerpo y alma a la ceniza.
Cuando ella nos recobre, dispensándonos
Publicado en LA GACETA, 21/2/2010
sábado, 19 de julio de 2014
Poesía de Mónica CAZÓN, poeta tucumana, 2014
He conocido la desesperación por los medicamentos
y las agujas impecables.
Las horas malgastadas de dolor.
Toda la inmaculada lavandina en las almohadas
y el iodo levitando en los pasillos.
He amanecido rogando que amanezca.
El ritual de los objetos, y un cuadro arrobador
mesa de luz, palangana y jarra. Muy pocas veces una flor.
Casi invisible
ha regresado a mí tu voz
para mezclarse con las horas
para pedirme una vez más que vigile tus noches,
porque esos individuos de blanco
sólo escuchan el timbre de los muertos.
haciéndose dueños de los techos.
Me gustan los ventanales
donde nada se aprecia, los gatos nomás
las huellas de la gente,
y la vulgar coartada de un milagro frágil
sobre los ojos, y las camas.
Me gusta saber que estas allí, del otro lado
aunque a tus brazos lo sostengan las agujas
y mi amor humano mienta.
Hacen días maravillosos, madre,
y el de la cama 21
ya domesticó su silla de ruedas.
De seguir esto así, nadie descansará en paz.
martes, 29 de octubre de 2013
Pequeño Gesto, de Carlos Alvarado
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| Durazneros en flor |
Pequeño
Gesto
viernes, 3 de mayo de 2013
Mi llavero de Tucumán, poesía de Carlos Alvarado
lunes, 10 de septiembre de 2012
La Lorenza sola, poema de Carlos Alvarado
miércoles, 15 de agosto de 2012
En esta misma casa, de Inés Aráoz
sábado, 16 de junio de 2012
Villa Nougués, de Carlos Alvarado
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| Agua en los Agapantos |
domingo, 22 de abril de 2012
Festival de Poesía en Tucumán, 20/04/2012
miércoles, 30 de noviembre de 2011
La Música, por Máximo ETCHECOPAR

jueves, 11 de agosto de 2011
Ella (En Amaicha), de Carlos Alvarado
Foto: Cascada El Remate, Amaicha del Valle
Viajo a Amaicha a encontrarla.
Me aguarda en la montaña, sola, enhiesta,
¡Hembra Américana!
Guagua entre las manos.
su mirada me acierta,
dardos de espinas de cardos.
Intento fijarla y se me escapa,
ya no es ella, ahora xérofila,
brilla en su aura de janas.
La grandeza se precipita acelerada.
edito mal las imágenes,
compagino mal los encuadres.
La reencuentro en la plaza,
caja en mano,
cantando coplas
topándose entre polleras
en ese Jueves de comadres.
La escucho mascullar su acullico de sueños,
palabras me receta desde el fondo de su apacheta.
Camino... y ... madre verde en una esquina,
cuando no, derramándote junto al agua.
La busco de nuevo,
fugaz,
maestra, poeta y funcionaria...
me habla con la franqueza de la humana,
Amaicha,
como hermana,
como amada.
Joijoliando un nombre, su nombre
y el de ellas, todas,
La Tierra.
Serpiente entre las piedras,
vientres redondos
percutiendo como cajas...
Ampimpa,
Amaicha,
domingo, 27 de febrero de 2011
Desde el fondo a la luz y las sustancias, de Gabriel REVOLLO
es que yo te quiero, paulatina,
tú que eres fuerte cómo la castigada América,
fría, dura, alta cómo la tierra de La Paz,
pequeña, húmeda en los jugos del verano.
El color cetrino de tu cabello fue exprimido
de la sangre del carbón que trabaja el hombre
y el rosa de tus uñas es nutrido cereal,
cáscara de diminuto corazón y tacto.
Tú no eras delfín varado o yo náufrago
o capitán amante de las galletas marineras,
pero te encontré en un mar de palomas
y, de todas, te escogí a ti, sirena de arrecife,
ola, espuma, ala última, hija del rocío
sumergida en atmósferas de perfume
como un barco dormido en el fondo del corazón.
Perdona que deje flores de Gabriel REVOLLO
Perdona que deje flores para vosen todas las ventanas del mundo
y el sueño,
menos en la tuya:
porque allí sucede
la siempre primavera ardiendo
como una estrella verde
donde minúsculos hombrecillos
empujan la sabia agraz
hacia el perenne recodo de los aromas
increíbles que giran
como pétalos de una rosa desarmada
en un torbellino de vino azul.
Es tu ventana envidia
de ecologistas y herboristas.
No podría la fertilidad de la tierra
tan siquiera
abarcarla.
Porque es allí donde tú:
sombría, selvática, hermosa
ves por primera vez el día
y lo enciendes
con tus ojos ferruginosos.
***
Poema inédito en especial para este blog, todos los derechos reservados por su autor; © Carlos Gabriel Revollo, 2011.
Dádivas a padre, de Gabriel REVOLLO
la voz demasiado oscura, el higo
último de mi génesis,
la rama oculta tras la niebla,
lo que cae del sueño de los ahorcados.
El gorrión de la casa de la edad,
el antojo de los mercaderes.
Las hojas débiles del gris:
esa materia que nos muere,
ése amor callado, inequívoco.
Yo tengo tus ojos,
éste perro demasiado gritado.
Señor, es la estirpe en el miedo de tu serpiente.
No te buscaré en espejos.
Y la sangre, el golpe seco
de tus piedras en el muro de los vientos.
Señor, subí solo la escalera,
me até los cordones,
soy tu niño bueno,
el escupido mocoso que te vio llorar,
por favor, decíme que estás orgulloso,
que lo hice bien
aunque esté sangrando,
arrancándome los cabellos,
y mis ojos lloren lentas lágrimas de tierra,
de vergüenza a medio morir.
domingo, 23 de enero de 2011
Visiones de Amaicha del Valle, de Gustavo BRAVO FIGUEROA

Como siempre, el silencio
pone distancia entre los hombres.
En Amaicha del Valle
las puertas y ventanas
permanecen cerradas para ocultar los ruidos.
*
Ni los ríos llevan agua por no quebrar silencios,
jueves, 23 de diciembre de 2010
Fragmento de: Canto poema del regreso, de Alejandro GIL

Del blog de Alejandro GIL
jueves, 9 de diciembre de 2010
Poema for you, de Amira JURI
domingo, 24 de octubre de 2010
Intimo, de Ricardo GUTIERREZ
jueves, 24 de junio de 2010
Medinas, de Carlos Alvarado
Una langosta se cristaliza en el alféizar,
escudriñando el silencio del tiempo partiendo.
Los arrozales se pliegan al capricho de los días
y dulces cañas dibujan sonrisas al pasar.
En el aire flotan jardines que ya no están.
En los ocres del día,
señoriales casonas se desmoronan
mientras los niños chillan, vienen y van.
La Negrita Curi, cicerone, en la iglesia, me cuenta la historia,
el paño del pueblo y los dichos del lugar.
Mi prima Nelly Nieto me señala el camino de mis ancestros
Y las tacuáras que delimitaban nuestra propiedad.
Palpitando, aún brillan del otro lado, como estrellas
las dalias y las rosas de doña Lila Salvatierra.
La biblioteca se pliega por falta de estantes
Décadas visitó sus salas don Ángel Bilavcik
El maestro de ojos azules, oriundo de Monteros.
Azules, los poemas de don Fausto Burgos en remolinos
también salen de allí a buscar su casa de sombra
- La de los muros de cedro
y la del techo moreno de paja de arroz,
la casita de tablas,
la de los limoneros, del jazmín en flor... -
Hay en Medinas un cierto orgullo
una cierta dignidad
la nobleza de los tapetes raídos
que hay en los castillos y en las casas de verdad.
En Medinas cual marca de la inundación
Encuentran
los poetas, de achiras, suspiros
los maestros, aires de tizas y lápices nuevos
y el tiempo, y en sus campos, aromas de un verde despertar.
jueves, 25 de febrero de 2010
El parpadeo...

domingo, 20 de diciembre de 2009
De Viaje, de Alberto Mendioroz
Ir en tren es fingir que se va a alguna parte;
Fingir que se ha encontrado por un secreto arte
Dirección y propósito a esta existencia inútil...
Me lleva el tren... Y siento la dulzura cobarde
De marchar sin que hiera mis plantas el camino:
Una potencia amiga carga con mi Destino,
Y cruzo por la vida como hoy sobre esta tarde:
Irresponsablemente...
... El campo despreciable,
nimio, no me interesa... – Se dijera que hay algo
definido que hacer.- Una parada; salgo
pronto... No me detengo sino lo indispensable...
Compañero de viaje: tu timidez ¿No siente
La dulzura cobarde, baja, desconocida,
De soñar que ir en tren es cruzar por la Vida
Irresponsablemente?...
(De Horas Puras)
Extraído de Primera Antología Poética Platense, selección, prólogo y noticias de Roberto Saraví Cisneros, Buenos Aires, Ediciones Antonio Zamora, 1956, p.46.
Alberto Mendioroz: nació en Tucumán el 13 de junio de 1895. Joquín V. González, que admiraba su talento, lo lleva a La Plata, en cuya Universidad se recibe de abogado, ocupó un alto cargo en la judicatura de Salta, donde fallecío en enero de 1924.
Obras: Poesía: Horas Puras, La luz buena del amor; Prosa: Almafuerte; Crítica: Rafael de Diego.
Aconquija en Verano, de Omar Estrella

Afectuosamente para el Dr. Antonio Torres y mis nietos Fernando y Alejandra.
En diez días felices de diciembre
Busqué secretos senderos de tu falda
Para llenar de aire puro mis pulmones
Y el alma de rumores de tu fronda.
Aconquija nativo de mis hijos,
Entrañable montaña de mis nietos,
Siempre retorno a ti por recobrarte
En tu ser milenario de victoriosa selva.
Hoy estás como nunca, tan hermosa,
Con el concierto inefable de tus pájaros,
Que a mi corazón devuelven su equilibrio
Sacudido por vientos contrarios de la vida.
De nuevo contemplo con emoción tu cumbre
De San Javier que erguido ostenta
El Cristo de Iramain, ese pariente,
Sensitivo al nivel de Lola Mora.
La estampa consular de Antonio Torres
Junto a la del sabio entre los sabios, Miguel Lillo,
Recorrieron también estos senderos
Lujuriosos de ciencia y de poesía.
En el centro secular de la montaña
Vela por la paz de otras cenizas
De alguien que nutrió de altos sueños su existencia:
Es Rojas Paz, reanudando caminos de armonía.
Suben tu escarpada y tupida alfombra
Los robustos yuchanes, los laureles,
Nogales de alta copa, pinos, eucaliptus,
Lavados por la lluvia y perfumados.
Lapachos junto a los tarcos bien peinados,
Naranjos silvestres y moreras,
Desmesuradas lianas en los molles
Buscando la protección perpetua entre sus ramas.
Mil formas del helecho suben por tu falda,
Te escalan con fervor hasta la cumbre
Con los matices todos del luminoso verde
Que exornan tu grandeza milenaria.
Todo cuanto atesoró en los tiempos
El Aconquija de sagrada estirpe
Está inscrito en la gracia exuberante
Y empedrado con piedras de colores.
Las flores del aire aladas y graciosas
En profusión sobre bajas y altas ramas
Prodigan su belleza y su perfume
Tan grato al corazón, que llega al alma.
En diez días felices de diciembre
Busqué secretas sendas de tu falda,
Llegando a las suntuosas laderas de Horco Molle,
Señorial residencia del arte y de las ciencias.
Ahora te digo adiós, llevando a cuestas,
Con mi amor, mi carga de nostalgia:
Diré a mis hijos que besé en su nombre
Tu montaña sagrada para siempre.
Queda San Javier en lo entrañable
Adentrado en el alma del viajero
Como esa eterna congoja que en sus ramas
Renuevan expresivos tus llorones sauces.
Yerba Buena, diciembre de 1981, Tucumán.
***
Extraído de Estrella, Omar, Crónicas Líricas de América, Germano Artes Gráficas, Buenos Aires, 1982.
jueves, 17 de diciembre de 2009
Tarde Sentida, de Sixto Pondal Ríos
somos dos corazones
latiendo la tristeza del paisaje.
Todos los caminos están regresando.
Hablemos más despacio,
o no hablemos,
porque el tiempo se atarda cuando cruza silencios.
Para construir este momento
vuelca toda tu pena.
Vivir es la tristeza de ir haciendo recuerdos.
¿No sientes como crece en nuestros pechos
una muerte pequeña?
Otra tarde.
Otra jornada hacia el final del tiempo.
Ya hemos hecho otra legua irremediable.
Tucumán, de Hugo Acevedo (Poeta mendocino)

de su largo poema "El reino antiguo"
Deténte en Tucumán. Alta es la hora
Para alisar la barba de los ríos.
El viento es un changuito cuyas manos
Distribuyen el agua entre las flores.
El viento sabe que vendrá el invierno.
Deténte ahora pero luego
Juega también con las enredaderas
Que los ríos adoran.
En Tucumán la tierra se refugia
Muy bajo de las flores, guarda el humus
Para las dulces víboras que sueñan a su sombra.
No mires la ciudad ni tengas penas.
No es Tucumán ese cemento con un látigo
Acuérdate de Dardo, de su casa sin más puertas
Que una morera donde zambas desensillan,
No olvides a Manuel, que canta
Porque nunca hay por qué pelear,
Ni a Juan José, vestido
De pipa azul en cada primavera.
Desde Monteros mira camaradas
En la florida peña de sus ilusiones-
Puedes reir si quieres junto al Jorge
Bajo una noche próxima, palpable,
Mientras desfila el vino en las veredas.
Y anda a Acheral, que allí las grandes flores
Pululan como gallinas recién cortadas.
Ve adonde quieras. Détente en Tucumán
Si has de saber cómo es el paraíso
¡Y no les temas a las culebras,
Que ésas son cosas de pueblero rico!
Mas luego, cuando tengas en tus ojos
La hermosura sin par de ese jardín,
Pídele al viento que te lleve hasta el invierno:
Ahora, sí, la zafra,
Las familias que siegan cañas,
Los patrones que siegan familias,
Las manos rojas de frío de los changuitos, del viento,
La esperanza ahuyentada por cualquier democracia.
Pero aún debes ir a Tafí Viejo,
Allí se amasan los trenes de nuestra infancia,
Y si cantaste por hombre a la lunita,
Por más hombre ya canta a la huelga:
No dejes de tener en cuenta este programa:
Es difícil mirar todo el dolor de esos obreros,
De esas mujeres golpeadas por las dos bestias de la policía,
¡Y ellos sufren, sin mirarlo!
Deténte en Tucumán y luego
Que entre las flores sepas más injusta
La injusticia, la pena, el machetazo-
¡Oh tierra de los ríos, maravilla perfecta!-
No me vengas después a preguntar
Por qué a los tucumanos, violentos y floridos,
Les importa tan poco la vida.
*
A los cerros tucumanos
Me llevaron los caminos
Y me trajeron de vuelta
Sentires que nunca se harán olvido.
***
martes, 15 de diciembre de 2009
Alma GARCÍA
ZAMBA DEL ZAFRERO
***
ES JUSTICIA RECORDAR, por Ricardo Luis Acebal
El 29 de noviembre de 2008, silenciosamente y no advertida por “los grandes medios de prensa” se fue para siempre desde su Tucumán natal la cantora, poeta, escritora, compositora, autora y maestra normal ALMA GARCÍA.
Había nacido en “El jardín de la República” el 15 de octubre de 1926.
Como autora y compositora sus obras fueron interpretadas, entre otros, por Mercedes Sosa, que grabó su “Zamba al zafrero”, Jaime Torres (“Chacarera del Tiempo”) y Los Fronterizos, que incluyeron en su repertorio varios de sus temas.
El gran maestro santafecino Carlos Guastavino musicalizó su poema “Yo Maestra”.
Fue creadora y conductora del programa “Esta Tierra de Uno”, que se difundía por Radio Nacional de Buenos Aires. Por esa misma radio co-conducía con Blanca Carabajal (Suray) y Suma Paz el espacio “Las tres cuerdas y el ayer”. Fue becada por el Fondo Nacional de las Artes y distinguida como “Ciudadana Ilustre de la Cultura Tucumana”
Mejor blog de Poesía 2008
Premio 34ª Feria del Libro, 2008














