miércoles, 15 de agosto de 2012

En esta misma casa, de Inés Aráoz


En esta misma casa
De cuya navegación me ufano
En el secreto movimiento
De mis células más íntimas

En esta misma casa
Estática
Que construí con la pasión
De quien va a montar su primera obra
El techo de los pobres
El techo de los ricos
El de quien al fin agacha la cabeza
Y entra en el mundo

En esta misma casa inserta en una selva
Antes sólo Sirio brillando algunas noches
Y en la que florecen los acantos al llegar octubre
En esta misma casa
Y entre sencillos actos repetidos día a día
Como enderezar los cuadros de un costado
O bien del otro
Los primeros Diciervo que colgara entonces
Cuando con ojos de navegante
Miraba en lo alto
En las hojas de las palmeras
El leve balanceo de las paredes sin techumbre
Y me preguntaba cómo sellar
Ese último reducto de libertad
Que haría de mi casa un templo
En esta misma casa
Que apenas si ha cambiado su apariencia
Es verdad que los hexágonos del piso
Me traen ahora a la memoria
El cielo que las aguas del Mediterráneo bañan
Las playas de Tipazá
Es verdad que el adorable pájaro ptiza
Aletea de cuando en cuando entre estas paredes
blancas
Siempre blancas

En esta misma casa
Desde la que me gusta contemplar a las tortugas
Devorando los capullos recién caídos de la rosa china
O el feroz combate de las grandes hormigas que luego
Por la noche
Roerán de a poco la pinotea del cielorraso

En esta misma casa a cuyas puertas y ventanas
Los benteveos acuden en noviembre
A depositar su ofrenda de moras maduras
En esta misma casa me pregunto
En qué puerto estoy
¿Es posible que este pequeño barco con su tierra a cuestas
De lapachos y palmeras
Teros guardianes
Y la mirada entrañable de algunos perros
Haya navegado tanto que pueda yo decir
Un hijo tengo y no tengo un hijo?

Jugando con los hilos de la luz
Hacer la propia casa y navegar hacia lo alto
Y el corazón que arde
Girando
Girando
Girando
¿Cómo decir esta misma casa y el poema
Sólo buscan la piqueta o el silencio evanescente?
¿Cómo hacer del propio barco la navegación
sin perder el rumbo?
¿Del rumbo hacia lo alto el propio barco?

Publicado en el libro: La Echazón y en revista A Turucuto, N°1.

sábado, 16 de junio de 2012

Villa Nougués, de Carlos Alvarado

Agua en los Agapantos


Hay un aire de Pirineos
en los cerros tucumanos

Una nube, de puro floja
moja las hortensias
y brazos de enredaderas
apretujan agapantos

Un poncho de bruma
oculta mi secreto pero
hasta las piedras secretan agua
rezumo aquello que callo

Un sol de frente
atrevido
me grita ¡FORÁNEO!
¿A mí, de corazón tucumano,
a mí, de torrentes gascones?

¿No oyes en tus crestas
chasquear como azotes
azules banderas?

Mucho de mí vive en tu tierra
no en la casa si no en la poco mansa selva

Cuando la noche anónima grite tu nombre
cuando escuches pasos sin dueño en la grava
y en tus galerías
cuando las empapen las nubes sin remedio

Sabrás que ando entre tus cosas
caminando entre tus flores
entre tus piedras grises entre tus tejas rotas…

Ca

Poema inédito, en especial para este blog

domingo, 22 de abril de 2012

Festival de Poesía en Tucumán, 20/04/2012




Los integrantes de la Asociación Literaria “Dr. David Lagmanovich” (Mónica Cazón, Julio Estefan, Liliana Massara, Melina Moisé, Ana María Mopty y Rogelio Ramos Signes) agradecen al numeroso público que el 20 de abril colmó ampliamente el Centro Cultural Alberto Rougès, de San Miguel de Tucumán, donde se llevó a cabo el Primer Festival de Poesía, organizado por esta Asociación sin fines de lucro.
Diferentes mesas de lectura poética y de crítica sobre esa especialidad se sucedieron, llevando a los presentes la voz de Gabriel Acosta, Martha Acosta, María Belén Aguirre, Daniel Aráoz Tapia, María Graciela Castro, Nelly Elías de Benavente, Ricardo Gandolfo, César Guzmán, Amira Juri, Arantxa Laise, Denise León, Camilo Ramos Gatti, Rogelio Ramos Signes, Rodrigo Suárez Ledesma y Lorenzo Verdasco; además de los poetas invitados por otras provincias del NOA: Pablo Baca (Jujuy), Lucrecia Coscio (Salta) y Alberto Tasso (Santiago del Estero).
Este Primer Festival, verdadero intento de integrar regiones y de darle un espacio a los diferentes grupos que trabajan difundiendo cultura en la provincia, contó con la presencia de tres autores históricos de la lírica local: Ariadna Chaves, Carlos Duguech y Manuel Serrano Pérez.
El respetuoso silencio del público durante las lecturas, y la activa participación durante la mesa de debate, prolongada durante un vino de honor, hizo que esta primera experiencia se convirtiera en una reunión inolvidable, que da pie y entusiasma para nuevas ediciones de este Festival.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

La Música, por Máximo ETCHECOPAR

* La música colma el silencio como la luz el paisaje.

* La música trabaja directamente sobre nuestros sentimientos, como el pintor sobre la tela.

* Los sentimientos se abrevan de intimidad silenciosa. Sólo la música les presta oído y concede voz.

* La música tiene su propia aurora, su mediodía triunfal, su anochecer.

* Toda música es fuga.

* ¡Delicia de no vivir por un buen rato sino suspendido del hilo sonoro de la música!

* El murmullo del agua no es música, es murmullo del agua; el canto del ruiseñor no es música, es canto del ruiseñor; la poesía no es música, es poesía simplemente. La música comienza cuando todas esas voces callan.

* Cuando cesa la música, cuando ha dejado ya de sonar, el silencio subsiguiente vibra todavía unos instantes.


Extraído de: Máximo Etchecopar, "La Flauta mágica", Breve y Varia Lección, Buenos Aires, Editorial Norte, 1957, p. 45-48.

jueves, 11 de agosto de 2011

Ella (En Amaicha), de Carlos Alvarado

Foto: Cascada El Remate, Amaicha del Valle

Viajo a Amaicha a encontrarla.

Me aguarda en la montaña, sola, enhiesta,

¡Hembra Américana!

Guagua entre las manos.

su mirada me acierta,

dardos de espinas de cardos.

Intento fijarla y se me escapa,

ya no es ella, ahora xérofila,

brilla en su aura de janas.

La grandeza se precipita acelerada.

edito mal las imágenes,

compagino mal los encuadres.

La reencuentro en la plaza,

caja en mano,

cantando coplas

topándose entre polleras

en ese Jueves de comadres.

La escucho mascullar su acullico de sueños,

palabras me receta desde el fondo de su apacheta.

Camino... y ... madre verde en una esquina,

cuando no, derramándote junto al agua.

La busco de nuevo,

fugaz,

maestra, poeta y funcionaria...

me habla con la franqueza de la humana,

Amaicha,

como hermana,

como amada.

Joijoliando un nombre, su nombre

y el de ellas, todas,

La Tierra.

Serpiente entre las piedras,

vientres redondos

percutiendo como cajas...

Ampimpa,

Amaicha,

Mama Tucumana.

domingo, 27 de febrero de 2011

Desde el fondo a la luz y las sustancias, de Gabriel REVOLLO


Desde el fondo a la luz y las sustancias
es que yo te quiero, paulatina,
tú que eres fuerte cómo la castigada América,
fría, dura, alta cómo la tierra de La Paz,
pequeña, húmeda en los jugos del verano.
El color cetrino de tu cabello fue exprimido
de la sangre del carbón que trabaja el hombre
y el rosa de tus uñas es nutrido cereal,
cáscara de diminuto corazón y tacto.
Tú no eras delfín varado o yo náufrago
o capitán amante de las galletas marineras,
pero te encontré en un mar de palomas
y, de todas, te escogí a ti, sirena de arrecife,
ola, espuma, ala última, hija del rocío
sumergida en atmósferas de perfume
como un barco dormido en el fondo del corazón.

***

***
Poema inédito en especial para este blog. Derechos reservados, © Carlos Gabriel Revollo, 2011.
BREVE NOTA SOBRE EL AUTOR:
Carlos Gabriel Revollo, tiene 17 años, de San Pablo, Tucumán. Recientemente a terminado sus estudios secundarios y se prepara para comenzar estudios de filosofía. Gabriel escribe poesía desde los 11 años, bajo el impacto que le provocara la lectura de Quevedo. Actualmente, el joven autor nutre su pensamiento lírico con la lectura de poetas como: Juan Gelman, Alejandra Pizarnik, Nicanor Parra, Juan Cristóbal, Vicente Huidobro y Adonis. Declara que su poesía favorita es la expresionista o surrealista francesa; aunque ha entablado un íntimo diálogo con la poesía árabe y africana. S0rprende su relación con el idioma, por momentos idílica, por momentos controvertida. Sus jovenes años, hacen aun más llamativas la violencia de sus imágenes y el poder de su verba. Las gemas apenas extraídas de la cantera, ya brillan con el impacto del fuego que les diera origen. La paciente labor del experto, les dará luego refinada talla y resplandor. Gabriel ya se muestra como un gran poeta, el tiempo y la consagración intensa a su trabajo demostrarán que no ha equivocado su camino. Bs. As, Feb. 2011, Carlos Alvarado-Larroucau

Perdona que deje flores de Gabriel REVOLLO

Perdona que deje flores para vos
en todas las ventanas del mundo
y el sueño,
menos en la tuya:
porque allí sucede
la siempre primavera ardiendo
como una estrella verde
donde minúsculos hombrecillos
empujan la sabia agraz
hacia el perenne recodo de los aromas
increíbles que giran
como pétalos de una rosa desarmada
en un torbellino de vino azul.
Es tu ventana envidia
de ecologistas y herboristas.
No podría la fertilidad de la tierra
tan siquiera
abarcarla.
Porque es allí donde tú:
sombría, selvática, hermosa
ves por primera vez el día
y lo enciendes
con tus ojos ferruginosos.
***

Poema inédito en especial para este blog, todos los derechos reservados por su autor; © Carlos Gabriel Revollo, 2011.

Dádivas a padre, de Gabriel REVOLLO

Hacia vos, el desnudo sentido,
la voz demasiado oscura, el higo
último de mi génesis,
la rama oculta tras la niebla,
lo que cae del sueño de los ahorcados.


El gorrión de la casa de la edad,
el antojo de los mercaderes.
Las hojas débiles del gris:
esa materia que nos muere,
ése amor callado, inequívoco.


Yo tengo tus ojos,
éste perro demasiado gritado.


Señor, es la estirpe en el miedo de tu serpiente.
No te buscaré en espejos.


Y la sangre, el golpe seco
de tus piedras en el muro de los vientos.


Señor, subí solo la escalera,
me até los cordones,
soy tu niño bueno,
el escupido mocoso que te vio llorar,
por favor, decíme que estás orgulloso,
que lo hice bien
aunque esté sangrando,
arrancándome los cabellos,
y mis ojos lloren lentas lágrimas de tierra,
de vergüenza a medio morir.
***
Poema inédito en especial para este blog. Todos los derechos reservados por su autor, © Carlos Gabriel Revollo, 2011.

domingo, 23 de enero de 2011

Visiones de Amaicha del Valle, de Gustavo BRAVO FIGUEROA


Como siempre, el silencio
pone distancia entre los hombres.
En Amaicha del Valle
las puertas y ventanas
permanecen cerradas para ocultar los ruidos.
*
Ni los ríos llevan agua por no quebrar silencios,
ni los pájaros trinan.
Ni los vientos agitan
su espesa cabellera.
Todo, todo es silencio
un silencio que abruma
y a la vez mortífica.
*
El tiempo es un silencio
que subyace debajo del olvido.
*
De pronto irrumpe el carnaval
Que se adueña del tiempo de seres y de cosas.
*
Comienza el viernes,
sin disfraces ni máscaras
con cantos de bagualas,
con bailes y bebidas.
*
El sábado topadas,
encuentro de comadres y compadres.
Continúan los bailes, los cantos y bebidas.
"Domingo, lunes y martes,
miércoles lo ha de enterrar...."
*
Al día siguiente, Amaicha.
***
Extraido de Gustavo BRAVO FIGUEROA, Visiones de Amaicha del Valle, San Miguel de Tucumán, Ediciones El Cardón, 2003.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Fragmento de: Canto poema del regreso, de Alejandro GIL


las plantas de mis pies
absorben las húmedas pampas
los deltas, los trigales
los ganados pastando
los salitrales, los montes
los tabacales, los cañaverales
pero no saben
que ya soy todo eso
y sus ciudades
***
Alejandro Gil: Poeta y escritor, nació en la ciudad de Salta en 1964 y se crió en Tucumán. Actualmente vive en EEUU. Publicó siete libros y miles de volantes poesía. La mayoría de su obra permanece inédita. Adaptó uno de sus libros para el teatro.

Del blog de Alejandro GIL
http://alejandrogilpoet.blogspot.com/

jueves, 9 de diciembre de 2010

Poema for you, de Amira JURI

Poema for you
distancia/cartografía del recuerdo
la memoria se ensancha
texturas de pétalos/añoranza
escucharte en francés tus poemas
experiencia táctil/fragancias de azar y azahar.

©Amira Juri



domingo, 24 de octubre de 2010

Intimo, de Ricardo GUTIERREZ

Vestido de mi voz
me desnudo de las vidas
y frecuento el aire solo y total
buscando reencontrarme
con el único amor que me perdona:
el del Olvido.
***
Ricardo Gutiérrez, Encendida Memoria, Dirección General de Cultura de la Pcia. de Tucumán, 1993.

jueves, 24 de junio de 2010

Medinas, de Carlos Alvarado

Medinas
En memoria de las niñas Nieto Almirón, niñas de la villa de Medinas

Una langosta se cristaliza en el alféizar,
escudriñando el silencio del tiempo partiendo.
Los arrozales se pliegan al capricho de los días
y dulces cañas dibujan sonrisas al pasar.

En el aire flotan jardines que ya no están.
En los ocres del día,
señoriales casonas se desmoronan
mientras los niños chillan, vienen y van.

La Negrita Curi, cicerone, en la iglesia, me cuenta la historia,
el paño del pueblo y los dichos del lugar.
Mi prima Nelly Nieto me señala el camino de mis ancestros
Y las tacuáras que delimitaban nuestra propiedad.
Palpitando, aún brillan del otro lado, como estrellas
las dalias y las rosas de doña Lila Salvatierra.

La biblioteca se pliega por falta de estantes
Décadas visitó sus salas don Ángel Bilavcik
El maestro de ojos azules, oriundo de Monteros.
Azules, los poemas de don Fausto Burgos en remolinos
también salen de allí a buscar su casa de sombra
- La de los muros de cedro
y la del techo moreno de paja de arroz,
la casita de tablas,
la de los limoneros, del jazmín en flor...
-

Hay en Medinas un cierto orgullo
una cierta dignidad
la nobleza de los tapetes raídos
que hay en los castillos y en las casas de verdad.

En Medinas cual marca de la inundación
Encuentran
los poetas, de achiras, suspiros
los maestros, aires de tizas y lápices nuevos
y el tiempo, y en sus campos, aromas de un verde despertar.
***
Poema inédito de Carlos Alvarado, en especial para este blog, 24-06-2010.

jueves, 25 de febrero de 2010

El parpadeo...


El parpadeo
veloz y eterno de los días
avanza.
Mientras dormimos
se deshoja
precaria la azalea.
***
Extraído de: Juri Amira, El tiempo y las cosas, Alloni/Proa Editores, La Mesa de los miércoles ediciones, 2008.

domingo, 20 de diciembre de 2009

De Viaje, de Alberto Mendioroz

Tomar el tren... ¿Quién dice que es una cosa fútil?
Ir en tren es fingir que se va a alguna parte;
Fingir que se ha encontrado por un secreto arte
Dirección y propósito a esta existencia inútil...

Me lleva el tren... Y siento la dulzura cobarde
De marchar sin que hiera mis plantas el camino:
Una potencia amiga carga con mi Destino,
Y cruzo por la vida como hoy sobre esta tarde:
Irresponsablemente...

... El campo despreciable,
nimio, no me interesa... – Se dijera que hay algo
definido que hacer.- Una parada; salgo
pronto... No me detengo sino lo indispensable...

Compañero de viaje: tu timidez ¿No siente
La dulzura cobarde, baja, desconocida,
De soñar que ir en tren es cruzar por la Vida
Irresponsablemente?...

(De Horas Puras)


Extraído de Primera Antología Poética Platense, selección, prólogo y noticias de Roberto Saraví Cisneros, Buenos Aires, Ediciones Antonio Zamora, 1956, p.46.
Alberto Mendioroz: nació en Tucumán el 13 de junio de 1895. Joquín V. González, que admiraba su talento, lo lleva a La Plata, en cuya Universidad se recibe de abogado, ocupó un alto cargo en la judicatura de Salta, donde fallecío en enero de 1924.
Obras: Poesía: Horas Puras, La luz buena del amor; Prosa: Almafuerte; Crítica: Rafael de Diego.

Aconquija en Verano, de Omar Estrella


Aconquija en Verano

Afectuosamente para el Dr. Antonio Torres y mis nietos Fernando y Alejandra.

En diez días felices de diciembre
Busqué secretos senderos de tu falda
Para llenar de aire puro mis pulmones
Y el alma de rumores de tu fronda.

Aconquija nativo de mis hijos,
Entrañable montaña de mis nietos,
Siempre retorno a ti por recobrarte
En tu ser milenario de victoriosa selva.

Hoy estás como nunca, tan hermosa,
Con el concierto inefable de tus pájaros,
Que a mi corazón devuelven su equilibrio
Sacudido por vientos contrarios de la vida.

De nuevo contemplo con emoción tu cumbre
De San Javier que erguido ostenta
El Cristo de Iramain, ese pariente,
Sensitivo al nivel de Lola Mora.

La estampa consular de Antonio Torres
Junto a la del sabio entre los sabios, Miguel Lillo,
Recorrieron también estos senderos
Lujuriosos de ciencia y de poesía.

En el centro secular de la montaña
Vela por la paz de otras cenizas
De alguien que nutrió de altos sueños su existencia:
Es Rojas Paz, reanudando caminos de armonía.

Suben tu escarpada y tupida alfombra
Los robustos yuchanes, los laureles,
Nogales de alta copa, pinos, eucaliptus,
Lavados por la lluvia y perfumados.

Lapachos junto a los tarcos bien peinados,
Naranjos silvestres y moreras,
Desmesuradas lianas en los molles
Buscando la protección perpetua entre sus ramas.

Mil formas del helecho suben por tu falda,
Te escalan con fervor hasta la cumbre
Con los matices todos del luminoso verde
Que exornan tu grandeza milenaria.

Todo cuanto atesoró en los tiempos
El Aconquija de sagrada estirpe
Está inscrito en la gracia exuberante
Y empedrado con piedras de colores.

Las flores del aire aladas y graciosas
En profusión sobre bajas y altas ramas
Prodigan su belleza y su perfume
Tan grato al corazón, que llega al alma.

En diez días felices de diciembre
Busqué secretas sendas de tu falda,
Llegando a las suntuosas laderas de Horco Molle,
Señorial residencia del arte y de las ciencias.

Ahora te digo adiós, llevando a cuestas,
Con mi amor, mi carga de nostalgia:
Diré a mis hijos que besé en su nombre
Tu montaña sagrada para siempre.

Queda San Javier en lo entrañable
Adentrado en el alma del viajero
Como esa eterna congoja que en sus ramas
Renuevan expresivos tus llorones sauces.

Yerba Buena, diciembre de 1981, Tucumán.
***

Extraído de Estrella, Omar, Crónicas Líricas de América, Germano Artes Gráficas, Buenos Aires, 1982.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Tarde Sentida, de Sixto Pondal Ríos

Tarde sentida
En medio de la tarde
somos dos corazones
latiendo la tristeza del paisaje.

Todos los caminos están regresando.

Hablemos más despacio,
o no hablemos,
porque el tiempo se atarda cuando cruza silencios.

Para construir este momento
vuelca toda tu pena.
Vivir es la tristeza de ir haciendo recuerdos.

¿No sientes como crece en nuestros pechos
una muerte pequeña?

Otra tarde.
Otra jornada hacia el final del tiempo.
Ya hemos hecho otra legua irremediable.

Tucumán, de Hugo Acevedo (Poeta mendocino)


"Tucumán o Las Flores Rojas", de Hugo Acevedo
de su largo poema "El reino antiguo"

Deténte en Tucumán. Alta es la hora
Para alisar la barba de los ríos.
El viento es un changuito cuyas manos
Distribuyen el agua entre las flores.
El viento sabe que vendrá el invierno.
Deténte ahora pero luego
Juega también con las enredaderas
Que los ríos adoran.
En Tucumán la tierra se refugia
Muy bajo de las flores, guarda el humus
Para las dulces víboras que sueñan a su sombra.
No mires la ciudad ni tengas penas.
No es Tucumán ese cemento con un látigo
Acuérdate de Dardo, de su casa sin más puertas
Que una morera donde zambas desensillan,
No olvides a Manuel, que canta
Porque nunca hay por qué pelear,
Ni a Juan José, vestido
De pipa azul en cada primavera.
Desde Monteros mira camaradas
En la florida peña de sus ilusiones-
Puedes reir si quieres junto al Jorge
Bajo una noche próxima, palpable,
Mientras desfila el vino en las veredas.
Y anda a Acheral, que allí las grandes flores
Pululan como gallinas recién cortadas.
Ve adonde quieras. Détente en Tucumán
Si has de saber cómo es el paraíso
¡Y no les temas a las culebras,
Que ésas son cosas de pueblero rico!
Mas luego, cuando tengas en tus ojos
La hermosura sin par de ese jardín,
Pídele al viento que te lleve hasta el invierno:
Ahora, sí, la zafra,
Las familias que siegan cañas,
Los patrones que siegan familias,
Las manos rojas de frío de los changuitos, del viento,
La esperanza ahuyentada por cualquier democracia.
Pero aún debes ir a Tafí Viejo,
Allí se amasan los trenes de nuestra infancia,
Y si cantaste por hombre a la lunita,
Por más hombre ya canta a la huelga:
No dejes de tener en cuenta este programa:
Es difícil mirar todo el dolor de esos obreros,
De esas mujeres golpeadas por las dos bestias de la policía,
¡Y ellos sufren, sin mirarlo!
Deténte en Tucumán y luego
Que entre las flores sepas más injusta
La injusticia, la pena, el machetazo-
¡Oh tierra de los ríos, maravilla perfecta!-
No me vengas después a preguntar
Por qué a los tucumanos, violentos y floridos,
Les importa tan poco la vida.
*
A los cerros tucumanos
Me llevaron los caminos
Y me trajeron de vuelta
Sentires que nunca se harán olvido.
***
Extraído de Acevedo Hugo, Canto al Norte, Buenos Aires, Talleres gráficos Américalee, 1958.

Este conmovedor poema le da carta de ciudadanía tucumana a este gran poeta mendocino que fué don Hugo Acevedo, amigo de Neruda. Había nacido en Mendoza en octubre de 1925 y falleció en Buenos Aires, el 11 de Mayo de 2007.

martes, 15 de diciembre de 2009

Alma GARCÍA

Alma GARCÍA, Tucumán, ca 1965

ZAMBA DEL ZAFRERO
Cuando desangra el cansancio
su noche de ausencia por la inmensidad
grita tu caja, zafrero,
gimiendo vidala por la que no está.
Oigo morder los machetes,
el anca lonjeada del cañaveral;
así te muerde la escarcha
de aquella nostalgia en la soledad.
En un lomo de guitarra
como pañuelo zambero
viene lloviendo mi canto
por tu tristeza, zafrero.
Canta un llamear de malojas
el agrio misterio de tu desazón,
quieto manchón de trapiche,
le aprietan el pecho tu sueño de sol.
Duerme la luna en el surco,
el alba le espera nublada de alcohol,
vuelve emponchada de frío
tu vida, zafrero, la caña secó.
***
Alma García (1926-2008). Poeta, escritora, compositora y educadora, nacida en la provincia de Tucumán, donde falleció. Vivió en la Capital Federal durante varios años; allí creó y condujo "Esta tierra de uno" -nombre que también daría a su único disco de larga duración-, programa radial que se difundió por Radio Nacional. Muchas de sus creaciones fueron musicalizadas por importantes músicos, entre ellos Carlos Guastavino, quien le puso notas al poema "Yo, maestra". Fue nombrada Ciudadana Ilustre de la Cultura Tucumana. Su poesía no se aparta de la voz de la tierra, y con la arcilla de su propia raigambre nutrió voz y palabra, ambas pletóricas de armonía y sentimiento. Libro de poesías: "En la luz y el pájaro".

***

ES JUSTICIA RECORDAR, por Ricardo Luis Acebal

El 29 de noviembre de 2008, silenciosamente y no advertida por “los grandes medios de prensa” se fue para siempre desde su Tucumán natal la cantora, poeta, escritora, compositora, autora y maestra normal ALMA GARCÍA.
Había nacido en “El jardín de la República” el 15 de octubre de 1926.
Como autora y compositora sus obras fueron interpretadas, entre otros, por Mercedes Sosa, que grabó su “Zamba al zafrero”, Jaime Torres (“Chacarera del Tiempo”) y Los Fronterizos, que incluyeron en su repertorio varios de sus temas.
El gran maestro santafecino Carlos Guastavino musicalizó su poema “Yo Maestra”.
Fue creadora y conductora del programa “Esta Tierra de Uno”, que se difundía por Radio Nacional de Buenos Aires. Por esa misma radio co-conducía con Blanca Carabajal (Suray) y Suma Paz el espacio “Las tres cuerdas y el ayer”. Fue becada por el Fondo Nacional de las Artes y distinguida como “Ciudadana Ilustre de la Cultura Tucumana”

sábado, 5 de diciembre de 2009

Cinco poemas de Diego CARRAZÁN

Bebo de este vaso solitario
las poesías que otros labios
tendrían que haber saboreado
las bocas que ya se han ido
las que beben del agua salada
las que no volverán a ser humanas
ellas deberían estar tomando
en este bar las poesías que
a mí hoy me embriagan.
Bebo de este vaso solitario
las imágenes que otros labios vieron
mientras yo dormía de noche
o cuando jugaba de día
y ellas soñaban nuestras alegrías
este vaso, este bar, mis labios
sus bocas y, de entre muchas otras, esta poesía.
Bebo de este vaso solitario
la inmensa tarde que me cabe
en este solitario vaso
y brindo tu brindis libertario
por mis labios hundidos
en tu poesía que repaso
por mi boca sin volcar
ni un solo verso de los que tanto amo.

A mano alzada
dicen presente
– me han nombrado
a mí
como si estuviese en algún listado –
(hay que tener cuidado
charlamos con los muchachos):

estos no son tiempos
de andarse identificando
hay que tener cuidado
¿a vos te nombraron ya Martín?, ¡sí!;
¿y a vos Juan?, también
hay que ser más cuidadosos
¿de dónde sacaron nuestros nombres?

para qué carajo responden todos juntos
por mí
¡ che, que nos quieren cagar a todos
apaguen ese megáfono o se lo perdemos por el culo!
Compañeros: – alcé la voz
para que nadie impidiera callármela –
aquí estoy, compañeros, ¡escuchen!,
dejemos de usar estos métodos, ¡escúchenme!,
que nos estamos cagando.
¿que no me escuchan compañeros?
¡No hay que dar nombres!

a mano alzada
continué gritando, casi desesperado,
por entre la columna que seguía marchando
¡No den nombres, compañeros, no den mi nombre, carajo!
Hasta que cruzó por mi costado
una señora grande, con frío en las orejas
y cabellos muy, muy blancos,
con una pancarta en las manos
que agitaban una foto bien grande
acompañada de un nombre en la parte de abajo,
que me quedaron para siempre
en la memoria grabados

fue justamente allí
cuando sentí que podía alejarme
para escuchar a las ciento de voces presentes
gritar con alma y vida, muy fuerte:
– ¡Presentes, presentes,
hasta la muerte! –

A una redacción

Los que escribieron sobre la facultad tomada
los que no se animan a publicar los amplios
bochornos de los gobiernos de turno
los gano poco
los laburo gratis las horas extras
los pegafoto
los que siempre van entre lentos y apurados
los explotados
los hago todo
los la información es un espacio
y hay que llenarlo
los cabeza quemada
los estamos harto de leer boludeces
los hijosdeputachupapingo más grandes del mundo
los que se mostraron solidarios con las medidas de fuerza
los cajetudos de siempre que sólo les importa ellos
mis compañeros del diario
a todos ellos esta poesía y un fuerte abrazo.


DNI

Un día un DNI
se quedó sin país.
Fue al exilio.
Sufrió mucho
el no tener sellos
el no ser acreditado
sufrió como sufren
los seres y las cosas
su falta de ser necesarios.
Un día el DNI regresó
a su país
lo sellaron
lo acreditaron
y mirando la frontera dijo
“¡Qué loco! Esto no soy yo”.
A la semana
en plena avenida
se tiró del bolsillo de un saco.

Me arrastro hasta la cama
cansado del ritmo cotidiano
trepo, subo
levanto las sábanas
y como puedo me tapo.
Es la 1.13 de la madrugada.
Abrazo a mi flaca y descanso.
Despierto a las 6.45
beso los labios secos de mi flaca
y me impulso con mis brazos
desde la cama hasta el lugar de los calzados
tomo mis pies cansados
los sacudo, me los calzo
y para caminar el día me levanto y ando.
***
Cinco poemas Inéditos de Diego Carrazán, en especial para Poesía de Tucumán. Sobre el autor: Joven poeta tucumano, periodista y profesor de lengua y literatura.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Grisitud, de Apolinario Héctor Sosa


Grisitud

*

A Oscar Wladislas de Lubic-Milosz


Grisitud, tenue polvo de tiempo decantado en hastío,
Yo podría soltar este inmenso cansancio
Y dejarme dormir, blandamente, en tus aguas,
En un sueño sin luz, sin ayer, sin retorno.
Yo podría soltar las amarras del tedio
Grisitud, en tus aguas.
He pensado a menudo en un triste
País de neblinas.
Con la voz del gorrión
-agridulce corazón de llovizna,
viva gema entre gasas de llanto-.
Y una muerte cansina,
Familiar, por las calles.
He pensado a menudo en un bosque
Del otoño y un lago.
Y entreoí muchas veces en sueños
Una voz –queda voz- que me llama.
Pero hay algo que lento se obstina,
Que se estira sobre los crepúsculos,
Una calma, una paz, una luz
Atreviéndose a ser,
Cuando el alma se aquieta en la más alta noche,
En la más sola noche,
Harta ya de gritar, y de amar, y de estar sola,
De vivir y morir, de ser alma,
Cuando en esos instantes
Lúcidos del sueño y el ensueño,
Algo más que lo que es desesperanza, o fe, o esperanza,
De un modo misterioso cayendo,
Levemente desciende, nos toca en la frente,
Y ya pueden fluir, y andar, desatarse las lágrimas por dentro,
Ser frescura en el rostro, y fluir, y fluir,
Quizás mojar Sus leves, inefables Manos.
Entonces,
Ya es posible vivir, volver a entrar,
A flotar, a intentar otra vez las islas,
Grisitud, en tus aguas,
Aún en tus aguas.
*


Apolinario Héctor Sosa, nació en Tucumán el 23 de julio de 1926 se radicó en La Plata hacía 1940. Premio de poesía Municipalidad de La Plata, premio de la Sec. de Educación de la Nación, premio iniciación de la Comisión Nacional de Cultura. Becario del Rotary Club Internacional para dar conferencias en los Estados Unidos, en distintas universidades.
Extraído de Primera Antología Poética Platense, Selección, Prólogo y Noticias de Roberto Saraví Cisneros, Buenos Aires, Ediciones Antonio Zamora, 1956.

lunes, 12 de octubre de 2009

El último centauro, de Carlos Alvarado




Se muy bien
donde mueren los centauros
claudicando sobre cascos
nunca herrados

Apoyándose en la lira
bajo el pliegue de su brazo

Allí donde las rosas
son sólo maraña
zarzosa

Su último aliento
se quiebra
petrificado
en el bronce

El sueño de las niñas
sueña al ritmo
del postrer galope
del centauro

Allí donde el último
centauro cede
avanza la insensatez
de las cosas...
***
de "Poemas para una noche quieta" publicados en Espejos del Tiempo, Espejos del Alma, antología de poemas y microrelatos, obra conjunta, Yerba Buena, Tucumán, Lucio Piérola Ediciones, 2009.
-Foto: tomada por Carlos Alvarado, "El Ultimo Centauro", de Emile Antoine Bourdelle, escultura, Recoleta, Buenos Aires.-

miércoles, 7 de octubre de 2009

Cantora de Mi Ciudad, de Enrique Ponce Boscarino

El viento trajo un rumor besando el cañaveral,
la voz se agigantó y poco a poco se difundió.
la luna estaba plena esa noche en el Tucumán
esperaba el momento …y pronto la acompañó

Sonaron las cinco y el transito comenzó,
la voz acarició la selva,
envolvió montes y cerros… hecha canción,
se agigantó haciendo eco en el apero de un caballo,
el naranjo en flor o en aquel gran sauce llorón.

Gracias a la vida, que nos dio…
la posibilidad de amarla tanto.

La voz no era de llanto
tenía fuerza y dimensión
Salieron a saludarla pájaros, grillos
y cielos… sin nubarrón.

La luna te fue llevando,
invitándote a conocer…
ese tiempo de eternidades,
al que hoy perteneces.

Suena a lo lejos el bombo, el bandoneón o un violín…
recordando tu figura de niña
y tu zamba pa' no morir.

Y una vez
Y otra vez…bailaste el poema y cantaste al socavón,
fuiste maestra, minera, obrera de surco, fábrica y… que se yo…
tu voz nos interpretaba, desde el fondo del corazón.

Recorriste nuevamente
la cintura ancestral y cósmica del sur,
envolviéndola con tu son,
invitándola a encontrar por siempre liberación.

….tu poncho era de luna
y te esparciste a voluntad,
por los senderos del Inca,
buscando paz y libertad.

Habían sonado las cinco,
Te elevaste…como un rumor,
para ir al encuentro del sol,
hecha simple canción…

Gracias a la vida…
que nos dio tu fuerza y tu canto,
aunque en este momento solo nos una el llanto…

Cuando pases por Tucumán,
cantale una bagualita,
para aquella niña bonita,
changuita de mi ciudad,
Y mira la luna buena
para escucharla una vez más,
Ella esta presente
por siempre,
por siempre en la eternidad.
A Mercedes Sosa
Todos los derechos reservados. ©Enrique Ponce Boscarino, Bs. As. 2009-10-05

miércoles, 26 de agosto de 2009

Arrieros, de Rafael Jijena Sánchez


Arrieros

Aloja, coca y trompa.
Van cruzando el abra
los arrieros.
Buu... buu... buu...
viborea en los cerros
el son de la trompa
apenado y lento.
Sólo la oyen, Dios,
y el alma de los cerros.
Buu... buu... buu...
deshilachan su pena
los arrieros.

̶ Marucho, chei marucho,
seguí tocando la trompa
que se va acercando el alba
y nos va pegando el sueño
las pestañas.

Buu... buu... buu...
Tiritando de frío
cual si fuera de miedo,
van cruzando el abra
los arrieros...
Aloja, coca y trompa.

***

De Rafael JIJENA SÁNCHEZ, Achalay, Poemas del Lugar Calchaquí, primer premio municipal 1928, Ediciones Buenos Aires, 1928,29,32. 4ta Edición 1939.
Rafael Jijena Sánchez, nació en Tucumán el 21/09/1904; falleció el 22/12/1979.

jueves, 16 de julio de 2009

Contra Narciso, de Máximo Etchecopar


Contra Narciso
Yo y mi propia imagen, y la imagen en la mía reflejada, somos la superficie, somos lo aparente. Lo hondo, lo verdadero, lo humano, eres tú.
De Etchecopar Máximo, Breve y Varia Lección, Buenos Aires, Editorial Norte, 1957.

sábado, 27 de junio de 2009

De silencio a sombra, de sombra a distancia; de Guillermo Orce Remis


Frenético, iba escuchando tu nombre,
de silencio a sombra,
de sombra a distancia,
lleno de invisibles mensajes,
alto, desnudo,
helado en el día cruel y ardido.

(Tu nombre, que a veces surge
con intermitencia de pájaro,
va recreando las cosas nuevamente;
abre espacios, golpea una campana,
abre en el día una luminosa brecha.)

Baja el otoño y digo: de esta muerte muero.
sentí su dulce herida en el tremendo esfuerzo,
como si fuera heredando viejas voces,
llamados, pequeños gritos que desgajan el aire,
el campo, entre los árboles dormidos.

Porque se va heredando el tiempo,
la desgracia, la alegría
que mueve dulcísimos ramajes entre muertes.
Porque he vuelto a sentir, a escuchar
viejas palabras
como en días de maravillosa fuerza
que hoy descansan con pesado impulso.
***
“De silencio a sombra, de sombra a distancia”; Poema de Guillermo ORCE REMIS; De su libro En la luz perdida, Buenos Aires, Editorial Troquel, 1960. p. 13, 14.

miércoles, 3 de junio de 2009

Tiempo de Panes, de Carlos Alvarado


Tiempo de Panes

Parece que tengo un hermano panadero
y que tuve un ancestro francés y molinero
con un hijo niño polizonte en los barcos
Huérfano quieto y callado
que trajo recetas de panes y confites
todo mi país fue su batea para amasar
el pan extranjero de su alegría
De algun lado nos viene
esta inclinación blanca como el harina
estas ganas de crecer de levadura
Estos corazones de masa tierna
Estas migas que repartimos a los pollos
De algun lado viene esta esperanza de palabras nuevas
Saco del horno los dorados panes
con palas de maderas quemadas
Panes leudados de blanca espuma
Panes crujientes, y panes blandos
Panes salados. Con higos y con dátiles
Panes de pasas y panes de membrillos
Porque me he vuelto experto en temas de hogazas
saco panes nuevos para mis hermanos suaves.


Fragmento del poema "De Tiempo Tribal", Extraído del libro Con Tinta de Amapolas, Yerba Buena, Tucuman, Argentina: Lucio Piérola Ediciones, 2007.

miércoles, 22 de abril de 2009

LXXX, No hay atajo para tomar, de Amira Juri



“Penía entonces, tramando movida por su escasez de recursos, hacerse un hijo de Poro, del Recurso, se acostó a su lado y concibió al Amor”
Platón, El Banquete

*

No hay atajo para tomar
La incertidumbre
Corroe nuestros pasos.
Sin poder evitar
La duración del tiempo
Cierro los ojos.
Cabalga el amor
En el desierto
Con sus rostros florecidos.

***
Poema LXXX de Amira Juri, de su libro: Árbol de viajes, Buenos Aires, ABRN, 2008 .

miércoles, 11 de marzo de 2009

Tres Poemas Inéditos de Sergio Reynoso

Tres poemas inéditos de Sergio Reynoso(*) en especial para este blog: "cobre encendido", "la blancura de entonces" y "la Piedra en medio de la calle".


***


cobre encendido
mi locura
mi más íntima desesperación
es estar envuelta en tu piel
llena de tus manos
tu aliento
y todo lo que compone tu ser

deshacerme en tu mirada
de cobre encendido
apagarme como una vela herida
por la última gota de sudor

mi locura
mi más íntima desesperación


***


la blancura de entonces


postrado en cualquier esquina
de esta ciudad que no me pertenece

un ángel arrodillado
me ha dedicado una canción

sones de escarlata
retumban en la sien de ese pequeño
que con pálida ternura
me despojó de la calma

y amarró a su boca
y a sus dientes blandidos
la blancura de entonces

sus ojitos
sus manitas
fueron su boca
sus dientes
la esquina
las calles
esa ciudad

el ángel y yo


***

la piedra en medio de la calle


la piedra esta quieta
ahí
en medio de la calle
pasan los autos
la gente que cruza
y sigue ahí
única piedra en medio de la calle

llena de adjetivos
que le salen de cada ángulo
cóncava figura hecha de silencio
y de dureza grisácea

roída por el viento
y la indiferencia en la calle
la piedra lanza su mirada dura
y la pierde en el aire
que se moja de lluvia
que se seca con el sol

una grieta se abre en medio de la calle
la piedra tambalea su figura grisácea
sus adjetivos cóncavos
y su dureza de piedra se entierra
en la calle

***

(*) Sergio Reynoso, poeta tucumano, 25 años, 2009.

jueves, 5 de febrero de 2009

En un patio de Gaza, de Rogelio Ramos Signes

"La vida no perece en una tierra
en la que está escondido tu recuerdo"
Ahmad Zaki Abu Sadi
Fue difícil traerte a este mundo,
niño mío.
Problemas de gente grande, tal vez.
*
Sin embargo, qué fácilmente te quitaron de aquí.
Un fogonazo en la noche, un estallido.
No se necesitaba más.
*
Ya no habrá mañana para tus piernas
corriendo en este patio,
ni el viento del Mediterráneo te despeinará.
*
Ya no tendré que ir a buscarte a la escuela.
***

sábado, 27 de diciembre de 2008

Casita de Tablas, de Fausto Burgos

Casita de tablas,
en la umbrosa punta de algún callejón;
de cedro los muros
y el techo moreno de paja de arroz.

Casita de tablas,
de los limoneros, del jazmín en flor.
del parejo patio,
barrido de afatas, bañado de sol.

Callada y sombría...
Tuviera yo en ella mi casa mejor...
Casita de tablas,
De los limoneros, del jazmín en flor...

Del libro Huankaras, Buenos Aires, Editorial Tor, 1928, p.39, 40.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Otoño, de Leticia Mure

Otoño en Canadá, (técnica mixta) de © Carlos Alvarado 2008.
*
Cuando la brisa canta
los pájaros atardecen
bajo la piel del otoño,
las corolas se estremecen
amarradas al fulgor
de la noche
entre corpúsculos etéreos.
***
Extraído de: Escritores de Tucumán Siglo XXI, Yerba Buena, Tucumán, Lucio Piérola Ediciones, 2008, p. 115.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Pirpintos sobre las cañas, de Carlos Alvarado

¿Qué sueño de azúcar
sueñan las cañas?
*
Transportado
por pirpintos blancos
saltando y escurriéndose entre los dedos verdes
volcándose como espuma sobre los ríos torrentosos
*
Secretos sueños
dispersos
La ensoñación blanca de las cañas
Blanco pirpinto de la ilusión
*
¿Exhalación o suspiros?
*
Los dedos verdes agitan cielos
como implorando agua
devanando sueños
entretejiendo nanas
en el filo de las hojas
en los flechazos de las janas
*
Pirpintos blancos persiguen brisas
escabulléndose entre las hojas
saltando de rama en rama
allá en lo bajo, besando achiras
y allá en lo alto
entre tapices de enredaderas.
*
Pulpa de pirpintos,
Croar de las ranas,
¿Qué sueño sueñan
Las verdes cañas?
***
Pirpintos: maripositas silvestres, blancas o amarillas; Janas: espinas.
---
De Carlos Alvarado, publicado en: Escritores de Tucumán, siglo XXI; Lucio Piérola Ediciones, Tucumán, Argentina, 2008.

martes, 14 de octubre de 2008

Insinuaciones, de Carmela Corbalán

Caos
donde la luna
cabalga crisantemos de agua,
baila conmigo,
que tu sangre macere
mis delirios
y el borde de mi vestido
se arremoline en la curva
de tu boca,
para que seamos
esa mixtura:
madera, sol,
vino.
***
De Corbalán Carmela, Colinas desnudas, San Miguel de Tucumán, Imprecop, con auspicios de la SADE, 1994.
C. Corbalán: Tucumana, docente, Primer Premio de Poesía Junio Literario, Dirección de Cultura de la Pcia. de Tucumán, Junio 1983.

jueves, 9 de octubre de 2008

Mi Ritual sin Tí, de Ricardo Gutiérrez

He perdido de vista ya las madrugadas
la labor de los hombres
el nacimiento de las vidas.
he amordazado con duros llantos
la diurna floración de las guitarras
y asesiné con el dolor
la canción de las hojas
y las aguas.
Traicioné el más dulce pecado
y con él
quebré todos los espejos.
Oscurecí los tréboles
la madera, los pájaros
la piel de las piedras bajo la lluvia
el rumbo de la arena en los caminos;
perdí los tiempos
la risa, las campanas
el secreto amigo que hablaba el idioma
de las nubes y los perros
y
lo más terrible amor
perdí las palabras
los nombres de la luz
la secreta geografía de los cuerpos.

Por eso este amor es pobre
y es pobre este poema
y la soledad hambrienta
roe las puertas
asalta los atardeceres
los vagidos de la noche
las promesas de tu vuelta.
en el sueño estoy despierto
suicidándome
y la vigilia me sorprende
vomitando pesadillas.

¿En cuál músculo de ayer
olvidé las herramientas?
¿Qué asfalto me negó el arado?
¿Cuál horrible ciudad
me asfixió los surcos
la cosecha, el horizonte?
¿Por dónde se extravió el caballo
de andar por las estrellas
cabalgar el aroma de los ceibos
desbocar los latidos del verano?
Debes entender
o simplemente ofrecerme una gota de tu pan
para poder sacar pasaje hacia el olvido.
Necesariamente me visto de abandono
y nada espera que vuelva a poner de pie
la casa y tu presencia.
***
Extraído de: Gutiérrez Ricardo, Encendida Memoria, prólogo de Ricardo J. Kaliman, San Miguel de Tucumán, Dirección General de Cultura de la Provincia de Tucumán, 1993.

Amor, de Ricardo Gutiérrez

Un dios te habita
un ángel te corona.
Extraños fuegos asoman
desde el fondo de tu alma.

Y en tu vuelo me quemo
y en tu vida me diluyo.

Padre de ti soy esclavo
amante me condeno
y por tu mano resucito
hombre y poder.

Nuestras vidas
son las dos caras
de una misma locura.

Lejos de todo génesis
de nuestra propia sangre
de nuestro propio deseo
nos hemos engendrado.

Principio y fin
reducimos a círculo infinito
la existencia de todo mundo
y en nuestros cuerpos
engendra dichosa la noche
y del cansancio desvelado
ahíto de labio
se levanta el día.

Amor
si dijera tu nombre
perdería la vida.

Amor déjame en tu espalda
merecer la muerte.
***
Extraído de: Gutiérrez Ricardo, Encendida Memoria, prólogo de Ricardo J. Kaliman, San Miguel de Tucumán, Dirección General de Cultura de la Provincia de Tucumán, 1993.
Ricardo Gutiérrez: Nacido en Tucumán, comienza su actividad poética hacia 1972 con el grupo literario Yunque, con el cual edita el libro Poemas en 1973.
Colabora en diarios y revistas literarias del país y del extranjero. Su obra mayormente inédita, abarca entre otros los siguientes títulos: Los Soles enterrados, El Relámpago y la sed, y Clima de sombra.

Mejor blog de Poesía 2008

Mejor blog de Poesía 2008
Premio 34ª Feria del Libro, 2008

Nuestros Lectores